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Al finalizar la Misa Crismal celebrada en la Catedral Metropolitana
de Badajoz el vicario General, don Sebastián González leía ante los casi doscientos
sacerdotes congregados en el templo una carta firmada por Arzobispo, Monseñor
Santiago García Aracil, en la que se muestra la adhesión del Presbiterio de la Archidiócesis
extremeña de Mérida-Badajoz ante “el dolor que, indudablemente, estará causando
en vuestra alma la deplorable y escandalosa conducta de algunos sacerdotes en
distintos países”. 
Badajoz,
30 de Marzo de 2010.
Santidad
Benedicto Papa XVI - Ciudad del Vaticano
Santísimo
Padre:
El
Presbiterio de esta Archidiócesis extremeña de Mérida-Badajoz en España,
reunido con el Obispo en la Solemne Celebración de la Misa Crismal, al
renovar las promesas sacerdotales, desea manifestar a V.
Santidad,
su plena adhesión al sucesor de Pedro.
Sentimos,
profundamente y compartimos con espíritu eclesial, el dolor que,
indudablemente, estará causando en vuestra alma la deplorable y escandalosa
conducta de algunos sacerdotes en distintos países. Nos produce consternación,
también, la forma como algunos medios de comunicación social han concentrado
los diferentes casos en tendenciosa y reiterada noticia, centrándola casi
exclusivamente en la
Iglesia. Nos entristece que la campaña se haya orquestado
para implicar también, de alguna forma, el proceder de Vuestra Santidad en los
años de su Ministerio en Alemania, y la manifiesta voluntad de implicar también
a la Santa Sede.
En
verdad, este comportamiento con la
Iglesia no nos sorprende. Sigue a otras campañas recientes y
que se suceden con estudiada continuidad. Aunque sabemos que no podemos esperar
mejor trato que el que le dieron al Señor y que ahora meditamos con especial
dedicación, no por ello dejan de causarnos grandísimo disgusto. En este caso,
más todavía porque algunos de los nuestros han transgredido los mandamientos
del Señor, y han faltado gravemente al respeto que merecen las personas, especialmente
en determinadas edades y circunstancias que les hacen más vulnerables.
Por todo
ello, reiteramos nuestra fidelidad a Vuestra Santidad y suplicamos al Señor que
le conceda la entereza necesaria y paz interior para afrontar este trance. Al
mismo tiempo, le manifestamos nuestra voluntad de constante conversión,
reconociendo ante el Padre de las Misericordias nuestras debilidades y
deficiencias en el ejercicio del ministerio sacerdotal, para el que hemos sido
elegidos y con el que Dios nos ha distinguido.
Los
religiosos, religiosas y demás fieles que nos acompañan en esta solemne y
entrañable celebración, se unen a nuestras plegarias orando por Vuestra
Santidad. Tomando ejemplo de las palabras de Vuestra Santidad, y al tiempo que
difundimos la carta dirigida a los Obispos de Irlanda, asumimos el propósito de
seguir en el ejercicio del ministerio sacerdotal con ilusión y esperanza,
confiando en la Gracia
del Señor.
Creemos
que Quien ha iniciado en nosotros la obra buena, Él mismo la llevará a término
en nosotros y a través nuestro.
Besa su
anillo pastoral,
Santiago
García Aracil
Arzobispo
de Mérida-Badajoz
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