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El debate sobre este tema ha alcanzado tales niveles que
requiere reordenar los elementos principales para comprender lo que está
pasando. Teniendo en cuenta los datos y
los hechos sobre la pedofilia estamos ante una alarma injustificada. La Iglesia
está poniendo los medios de una manera efectiva desde hace tiempo para mejorar
la situación.
Los números en USA:
54 condenas en 42
años
El recuento de los casos de abuso infantil por parte del
clero no es para menospreciar, pero para entenderla en su dimensión correcta.
Massimo Introvigne, en un artículo publicado en Avvenire (http://www.documentazione.info/article.php?idsez=41&id=1107)
ha mostrado algunos datos de USA.
Según el estudio del año 2004 del John Jay College of
Criminal Justice, los sacerdotes acusados de efectiva pedofilia en 42 años,
fueron 958, 18 por año. Las condenas fueron 54, poco más de una al año (los sacerdotes
y religiosos en los Estados Unidos son alrededor de 109.000). Durante el mismo
período hubo 6.000 condenas a profesores de gimnasia y entrenadores, declarados
culpable de ese delito por tribunales de los EE.UU.
94 casos sospechosos
en Alemania sobre un total de 210.000;
los problemas de
Irlanda son del sistema educativo
En un artículo del periodista Andrea Tornielli (http://www.ilgiornale.it/interni/sulla_pedofilia_ci_aiutino_anche_istituzioni/07-03-2010/articolo-id=427497-page=0-comments=1)informa
que en Alemania desde 1995 se notificaron 210.000 casos de delitos contra
menores. Los casos sospechosos dentro de la Iglesia católica fueron 94 (1 sobre
2000). En Irlanda, el Informe Ryan del año 2009 ha recogido los testimonios de
1090 personas con casos de violencia (no sólo sexuales, sino sobre todo física
y psicológica) en el sistema escolar de la isla desde 1914 hasta 2000. Tras un
examen minucioso de cientos de casos de violencia, los religiosos acusados de
abuso sexual a niños fueron 23, si bien los datos no son completos porque en
dos escuelas no se especifica el número. En las escuelas de niñas fueron acusados
sólo 3 seglares empleadas. En varias escuelas los abusos fueron cometidos por
el personal o por visitantes externos o por alumnos mayores y no por parte de
sacerdotes (resumen de Diego Contreras http://www.laiglesiaenlaprensa.com/2009/05/el-informe-irland%C3%A9s.html
). Cómo señala Introvigne en su artículo(http://www.documentazione.info/article.php?idsez=41&id=1107
), el informe muestra más que la pedofilia en la Iglesia, una clara
situación de abandono, violencia física y depravación que han caracterizado los
métodos educativos de todo el sistema escolar.
300 casos en todo el mundo,
alrededor de 410.000
sacerdotes
Mons. Scicluna, de la Congregación para la Doctrina de la
Fe, afirmó en una entrevista que desde 2001 hasta 2010, la congregación ha
trabajado en cerca de 3000 casos de sacerdotes diocesanos y religiosos
relacionados con crímenes cometidos durante los últimos cincuenta años. Sólo en
el 10 % de los casos se ha tratado de actos de pedofilia, es decir 300 en todo
el mundo. El número total de sacerdotes diocesanos y religiosos en el mundo es
de 409.000.
Los documentos con
disposiciones explícitas
En los discursos sobre la pedofilia, se citan a menudo
documentos, dando una información errónea sobre instrucciones para la cobertura
de los casos de pedofilia. De hecho, todos los documentos tienen carácter
oficial y son públicos y la actitud de condena es clara y fuerte. Los
malentendidos surgen de malas traducciones e imprecisiones debidas al hecho de
que los documentos están escritos en latín y no hay traducciones oficiales en
otros idiomas.
El primer documento de referencia es la instrucción “Crimen
Sollicitationis” (texto de 1922, nuevamente propuesto por Juan XXIII en
1962). La Instrucción trata del delito de incitación a actos indecentes por
confesores. El documento, que se refiere principalmente a otros abusos, hace
directa mención a la pedofilia llamándola “crimen pessimus”. Es explícita en el
documento la obligación de denunciar los delitos (traducción no oficial al
italiano de las medidas más explícitas http://paparatzinger-blograffaella.blogspot.com/2007/05/crimen-sollicitationis-canoni-15-19.html).
El segundo documento es el “De delictis gravioribus”
(http://www.ratzinger.us/modules.php?name=News&file=article&sid=202
), firmado por Joseph Ratzinger y el cardenal Tarcisio Bertone, en 2001, que
fue escrito para actuar el motu proprio “Sacramentorum Sanctitatis tutela”
(texto en latín http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/motu_proprio/documents/hf_jp-ii_motu-proprio_20020110_sacramentorum-sanctitatis-tutela_lt.html
, en italiano en una traducción no oficial http://paparatzinger3blograffaella.blogspot.com/2010/03/traduzione-in-italiano-del-motu-proprio.html
) del Papa Juan Pablo II que, para evitar los encubrimientos y
corruptelas locales, asigna la competencia sobre cuestiones de pedofilia a la
Congregación para la Doctrina de la Fe. Si ha habido encubrimientos y
omisiones, se deben a una falta de lealtad a las disposiciones del Papa y del
Magisterio.
El celibato no tiene nada
que ver con la
pedofilia
También se ha hablado estos días de un vínculo entre el
celibato y la pedofilia. El psiquiatra Manfred Lutz, uno de los más importantes
expertos en el tema, explicó en una reciente entrevista (http://www.documentazione.info/article.php?idsez=41&id=1110
) cómo esta conexión no existe. Es más, los expertos dicen que las personas que
viven la abstinencia sexual tienen menos riesgo de cometer abusos que los
casados. En el mencionado artículo de Introvigne(http://www.documentazione.info/article.php?idsez=41&id=1107
)se hace referencia a los estudios de Jerkins, que ha recogido como la mayor
parte de casos de abusos sobre niños se han dado en mayor medida entre las
diversas denominaciones protestantes, donde los pastores pueden casarse.
Incluso la cifra ya citada de los 6.000 casos de abuso en los Estados Unidos en
el mismo periodo, fueron cometidos en su mayoría por personas casadas. Por lo
tanto una relación entre el celibato y la pedofilia no parece que exista.
La acción clara y
decidida
de Benedicto XVI
El Papa Benedicto XVI, primero como Prefecto de la
Doctrina de la Fe y luego como Papa es sin duda el que más se ha comprometido
en la corrección de este flagelo en la Iglesia. En ese ámbito se circunscribe
la reciente carta a los católicos irlandeses (http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/letters/2010/documents/hf_ben-xvi_let_20100319_church-ireland_sp.html
). En ella hay una condena clara del fenómeno y una enérgica llamada de
atención a los obispos para que asuman sus propias responsabilidades para
reparar y para garantizar que no vuelva a suceder en el futuro.
La misma claridad y determinación ha mostrado el Papa
durante su viaje a los EE.UU. (aquí una relación de textos con intervenciones
suyas sobre la pedofilia http://magisterobenedettoxvi.blogspot.com/2008/05/la-strenua-lotta-del-papa-contro-la_16.html
) y a Australia (aquí una relación de textos con sus intervenciones http://magisterobenedettoxvi.blogspot.com/2008/05/la-strenua-lotta-del-papa-contro-la.html
).
Culpas de pocos y del pasado...
reparación de todos
Aunque solo hubiera un caso de pedofilia de un sacerdote
ya sería repugnante, así como lo son un solo caso de incesto o un infanticidio.
De los datos, de los documentos y las respuestas se observa que el Papa invita
a la Iglesia en su conjunto a hacer un esfuerzo para tomar sobre sus hombros y
reparar las faltas de unos pocos. Mientras tanto, un informe reciente de la
Conferencia Episcopal de Estados Unidos (http://www.usccb.org/comm/archives/2010/10-052.shtml
)revela que el número de denuncias de presuntos casos de abuso infantil por
parte del clero ha alcanzado su nivel más bajo desde 2004 (desde que se comenzó
a registrarlos). Es una señal de que la “política” de Benedicto XVI está
haciendo efecto. De hecho, la mayoría de las acusaciones que están apareciendo
en los medios de comunicación, son casos viejos, sustancialmente cerrados
y conocidos desde hacía tiempo: la plaga de la pedofilia es una tragedia del
pasado, que se está batallando con eficacia.
Confusiones
mediáticas: el hermano del Papa,
el caso de Munich y
el sacerdote de Milwaukee
Hasta ahora han sido mostrados algunos casos de pedofilia
que de alguna manera parecen tocar al Pontífice. El primero es el de dos casos
de abusos que se produjeron en Regensburg alrededor del año 1958, que
parecían implicar al hermano del Papa. En realidad ambos casos eran conocidos,
jurídicamente cerrados y referidos a un período diferente de la dirección del
coro de Georg Ratzinger desde 1964 a 1994 (véase el artículo citado
anteriormente de Tornielli, explicando los dos casos http://www.ilgiornale.it/interni/sulla_pedofilia_ci_aiutino_anche_istituzioni/07-03-2010/articolo-id=427497-page=0-comments=1
).
El segundo es el caso de un pedófilo en la Archidiócesis
de Munich y Freising, donde Ratzinger fue arzobispo en esa época. El caso se
remonta a 1980. Surgió en 1985 y fue juzgado por un tribunal alemán en 1986. El
tribunal observó, entre otras cosas, que la decisión de aceptar al sacerdote en
la Archidiócesis en cuestión no se produjo por el cardenal Ratzinger y ni
siquiera la había conocido (este episodio se explica en un artículo de Massimo
Introvigne ya citado)
Otro caso es el de un sacerdote acusado de pedofilia en la
diócesis de Milwaukee en los años 70. Los documentos dicen que la Congregación
para la Doctrina de la Fe (de la que era entonces prefecto Ratzinger) fue
consultada 20 años después de los hechos e invitó a mantener el sacerdote fuera
de la actividad pastoral, a pesar de que habían pasado tantos años sin
evidencia de nuevos delitos y a pesar de que la misma justicia civil había
cerrado el caso (aquí la explicación completa http://www.avvenire.it/Mondo/prete+Milwaukee_201003251301581200000.htm
).
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