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“Todo está consumado” Todo está cumplido, se ha realizado la voluntad del Padre, esa voluntad que era también la tuya aunque te dolió aceptarla en tu humanidad. Se ha realizado el plan que tenía Dios a través de los tiempos, plan que se vislumbraba en la Sagrada Escritura, plan construido en la vida y la historia del hombre porque te encarnaste para ser uno como nosotros y sufriste la intemperie del mal que acosa al hombre. Y Dios Padre asumió la ofrenda del acoso que sufriste, la injusticia del tribunal judío y la condena del procurador romano, aceptó la infamia en su Hijo, el martirio de los azotes, la carga de la cruz, los insultos y la crucifixión. 
Y se cumplió el anunció del ángel porque eres nuestro Salvador. Pero se cumplió como nos enseñaste, con la muerte del grano que se abre y renace la vida. Y si en el sexto día de la creación el hombre recibió el espíritu de Dios que le dio la vida, en este sexto día judío la humanidad recibe tu espíritu que nos da una nueva vida. Todo está cumplido de forma misteriosa, de manera escandalosa para tus hermanos judíos, en contra de la lógica del razonamiento griego o romano. Está cumplido a la manera de Dios, con la sorpresa que causa el triunfo del débil, del pobre, del frágil al estar unido a ti, o mejor, al estar tú unido a su dolor.
Juan Antonio Montón Zúñiga, diácono permanente de a archidiócesis de Madrid
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