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SAO PAULO, Brasil.- La medalla "Pro Ecclesia et Pontifice", una de las más altas distinciones concedidas por el Papa a aquellos que se distinguieron por su actuación en favor de la Iglesia y del Romano Pontífice, fue entregada por el Cardenal Franc Rodé a Monseñor Joao Scognamiglio Clá Dias, en una solemne celebración eucarística, el día 15 de agosto, en la iglesia Nuestra Señora del Rosario, del seminario internacional de los Heraldos del Evangelio, localizada en la Gran Sao Paulo. 
Monseñor João S. Clá Dias es fundador de los Heraldos del Evangelio y de dos Sociedades de Vida Apostólica, una clerical y otra femenenina, Virgo Flos Carmeli y Regina Virginum, respectivamente. Durante la entrega de la medalla, el Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica destacó los méritos del homenajeado recordando las palabras de San Bernardo de Claraval: "En el momento de entregarle la condecoración con la cual el Santo Padre quizo premiar sus méritos, me vienen a la mente las palabras de San Bernardo, en el inicio de su tratado De laude novae militiae: 'Hace algún tiempo que se difunde la notícia de que una nueva modalidad de caballería apareció en el mundo'. Estas palabras pueden ser aplicadas al momento presente. En efecto, una nueva caballería nació, gracias a usted, no secular, pero sí religiosa, con un nuevo ideal de santidad, y un heroico empeño por la Iglesia. En esta iniciativa, nacida en su noble corazón, no podemos dejar de ver una gracia particular dada a la Iglesia, un acto de la Divina Providencia en vista de las necesidades del mundo de hoy". Al agradecer la prestigiosa condecoración con que el Santo Padre lo quizo beneficiar, Mons. João S. Clá Dias resaltó el brillante papel del cardenal Franc Rodé en la dirección del dicasterio romano que le está confiado y las preciosas orientaciones que concluyeron con la aprobación pontificia de las Sociedades de Vida apostólica: Regina Virginum y Virgo Flos Carmeli . Pero, sobretodo, quizo expresar los sentimientos de filial adhesión al Santo Padre que palpitan en el corazón de todos los miembros del movimiento de los Heraldos del Evangelio, haciendo suyas las palabras de un insigne líder católico brasileño del siglo XX, el Profesor Plinio Corrêa de Oliveira: Todo cuanto en la Iglesia hay de santidad, de autoridad, de virtud sobrenatural, todo esto, absolutamente todo sin excepción, ni condición, ni restricción, está subordinado, condicionado, dependiente de la unión a la Cátedra de San Pedro . (...)Por esto, es señal de vigor espiritual, una extrema susceptibilidad, una vibractibilidad delicadísima y vivaz de los fieles por todo cuanto diga respecto a la seguridad, gloria y tranquilidad del Romano Pontífice. Después del amor a Dios, es este el el más alto de los amores que la Religión nos enseña. Uno y otro amor se confunden hasta. (...) Y podemos decir: "para nosotros, entre el Papa y Jesucristo no hay diferencia". Todo lo que diga respecto al Papa, tiene relación, directa, íntima, indisolublemente, a Jesucristo". El día anterior, el ilustre visitante inauguró con una celebración eucarística la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, localizada en la Casa Madre de la Sociedad de Vida Apostólica femenina Regina Virginum.
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