ALERTAS INFORMATIVAS

Suscríbete ALERTAS


¿Acepta HTML?

El final del Año Paulino de Ecclesia Digital - Heraldo y enamorado de Jesucristo Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 1
MaloBueno 
Escrito por Antonio Díaz Tortajada   
jueves, 18 de junio de 2009

Heraldo y enamorado de Jesucristo: apóstol de la gracia, de la cruz y de la gloria.

Pablo:

Compañero de tareas evangelizadoras y amigo.

Toda tu vida la hipotecaste por Cristo.

Fuiste un enamorado de Cristo

que pudiste afirmar que,

ya no eras tú el que vivías,

sino que era Cristo quien vivía en ti:Image

Viviste el uno para el otro:

Cristo para ti

y tú para Cristo.

¿Qué gran modelo de compenetración!

Si la iniciativa

de tu vocación la tuvo el Señor,

tu supiste responder con generosidad total.

Tuviste una llamada para un encuentro radical

que cambió tu vida,

a una entrega

y a una misión sin fronteras.

También nosotros, hombres del siglo XXI,

hemos sido amados, elegidos y llamados

para contagiar a todos los hombres

de esta misma elección y amor.

Esta vocación al apostolado

es una invitación

a compartir la vida y la muerte de Cristo

para compartir también con él

su triunfo y glorificación.

Enséñanos, Pablo,

compañero de tareas evangelizadoras y amigo,

a aprender a sufrir amando,

en silencio,

sin propagandas ni exigencias de reconocimiento.

La vida apostólica

es la mejor escuela para aprender

a darnos como Cristo camino, verdad y vida.

Enséñanos a predicar al crucificado

viviente en nuestra historia.

¿Para qué serviría predicar otro mensaje

que no fuera el de Cristo crucificado?

Arriesgaste la vida por el Evangelio

que se concreta en el mandamiento del amor.

Viviste la locura de la Cruz

que es la misma experiencia de Dios que es amor.

Fue Cristo crucificado,

no otro,

el que conquistó tu corazón enamorado

que muere dando la vida en plenitud

y que ya no se podrá olvidar jamás.

La cruz es la luz verde de nuestra vida

que abre el camino y el significado del sacrificio:

Sufrir amando,

darse a Dios y a los hermanos.

Que nuestra vida apostólica esté injertada

en la vida de Cristo,

Sólo en Cristo crucificado

viviremos de forma coherentes.

Es nuestra identidad de apóstoles

que no admite dudas estériles y enfermizas.

Cristo,

es la esencia de la ciencia de nuestro corazón.

Desde la debilidad y flaqueza de nuestra vida

nace la humildad, la comprensión, la confianza

y la generosidad.

Que nuestra vida de apóstoles sea un vivir

para morir con Cristo.

Amén.

 

Comentarios
Añadir nuevo Buscar
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."




¿Te ha gustado el artículo? Compártelo....
Digg!Reddit!Del.icio.us!Google!Live!Facebook!Slashdot!Netscape!Technorati!StumbleUpon!Spurl!Wists!Simpy!Newsvine!Blinklist!Furl!Fark!Blogmarks!Yahoo!Smarking!Netvouz!Shadows!RawSugar!Ma.gnolia!PlugIM!Squidoo!BlogMemes!FeedMeLinks!BlinkBits!Tailrank!linkaGoGo!Free social bookmarking plugins and extensions for Joomla! websites! title=
 
< Anterior   Siguiente >

IDIOMA