Desde el 18 al 25 de enero, los cristianos
estamos convocados a orar un año más por la unidad.
La oración intensa y ferviente de las diversas
Iglesias y Comunidades Eclesiales durante el Octavario es hoy un patrimonio
espiritual de todas las confesiones cristianas.
El Vaticano II, del que se cumplen ahora
cincuenta años de su apertura, fue un Concilio ecuménico. Definió el ecumenismo como un “movimiento cada día más
amplio, surgido también entre nuestros hermanos separados, por la gracia del Espíritu
Santo, para restablecer la unidad de todos los cristianos” ( UR 1).
Han pasado las fiestas navideñas donde, en
principio, todo es cordialidad, amabilidad y cortesía. Sin embargo, hay no
pocos casos en que el “espíritu de contradicción”, de algunos, enturbia el
ambiente familiar o de amistad. Con demasiada frecuencia, la grosería, la falta
de respeto y la prepotencia verbal parece el hilo conductor de muchas
conversaciones, ello envenena el ambiente social y familiar.
A esto hay que añadir, la crispación que
crea la actual situación de crisis económica, financiera y moral que padecemos.
Queridos niños: El día 22 de enero, los
católicos celebramos la Jornada de la Infancia Misionera. Con esta celebración,
la Iglesia quiere agradeceros vuestro testimonio de fe en Jesucristo y desea
animaros a que sigáis siendo misioneros, los “pequeños misioneros” en medio de
vuestros compañeros y amigos, como le gustaba decir al beato Juan Pablo II.
Celebramos el domingo, 15 de enero de 2012, la
Jornada Mundial de las Migraciones, en el contexto de la nueva evangelización a
la que nos urge la Iglesia. Las migraciones son un fenómeno de nuestro tiempo.
Escrito por Mons. Francisco Gil Hellín, Arzobispo de Burgos
viernes, 13 de enero de 2012
Qué nos
deparará el año que acaba de comenzar? A juzgar por lo que se ve en los
telediarios y se lee en los periódicos, un año aún más «horribilis» que el
anterior. Me parece que esta visión es, cuando menos, parcial, pues toma «la
parte por el todo» y, además, la parte que se toma no es la más importante: «la
economía» y, más en concreto, «la crisis económica». No obstante, tal visión
parcial se ha incrustado con tal fuerza y extensión, que cuando hablamos de
“crisis” se da por descontado que se trata de la crisis económica y cuando
hablamos de soluciones nos referimos a las medidas económico-financieras que
pueden sacarnos de ella. Daría la impresión de que hemos inventando un hombre
nuevo: el “homo economicus” (el hombre económico).
En diversas ocasiones he venido anunciando mi deseo de reabrir el
Seminario Menor en nuestra diócesis. Así lo hice también el mes pasado ante el
Consejo presbiteral diocesano, quien me mostró plenamente su apoyo. Nuestra
intención es hacerlo realidad ya el próximo curso académico para muchachos
comprendidos entre primero de ESO y segundo de Bachillerato, ambos incluidos.
Recibirán la formación académica en el Colegio diocesano ‘Mater Dei’ en
Castellón y la formación peculiar en el Seminario, en régimen de internado.
Queridos hermanos de la Diócesis de Cádiz y Ceuta y
hombres de buena voluntad:
La JORNADA MUNDIAL DE LAS MIGRACIONES, el día 15 de
enero de 2012, llama nuestra atención para que miremos a los extranjeros y emigrantes
que viven entre nosotros y también a aquellos que continuamente llegan, e
incluso a los que conocemos solamente por las frecuentes noticias sobre ellos,
presentes en todos los países del mundo.
Queridos diocesanos: Este año la Iglesia en la Jornada
Mundial del Emigrante y del Refugiado nos propone salir al encuentro
de los emigrantes y refugiados, abriendo las puertas para acogerlos fraternal y
solidariamente. Tener que dejar la propia tierra y buscar refugio en otra
tierra extraña es una de las experiencias dolorosas que puede vivir una
persona.
“Se acerca el día de la Infancia Misionera. Fue el Papa Pío XII quien estableció, en 1950, que celebráramos un día anual para promover, con la oración y la limosna, la hoy llamada Obra de Infancia Misionera. En España, la Jornada de Infancia Misionera tiene lugar el cuarto domingo de enero y busca ayudar a las comunidades cristianas, en especial a los niños, a profundizar en la pedagogía que esta Obra Pontificia desarrolla a lo largo de todo el año.