El pasado domingo día 22 se celebró en España la jornadade Infancia misionera la preparación de esta
jornada comenzó conel Adviento
Misionero y la presencia de los niños como sembradores de Estrella antes de
navidad y se prolonga a lo largo del curso. Nacióesta institución Misionera en el año 1843 por
iniciativa del obispo francés forbin – Jasón que invito a los niños de china.
Carta del arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz
Montes
Queridos
hermanos y amigos: Paz y Bien. Ha sido uno de los objetivos más tenazmente
planificados por parte de un laicismo intolerante: conseguir que el factor
religioso sea erradicado por vía de privatización. Dentro de una apariencia políticamente
correcta de mesura civilizada, tal actitud viene trabajando en un montón de
frentes para conseguir ganar la batalla cultural de marginar lo religioso en
general y lo cristiano en particular.
Se ha celebrado
recientemente la Jornada Mundial del emigrante y del refugiado 2012. El tema
que se eligió fue Migraciones y nueva evangelización. Benedicto XVI en su
mensaje para esta ocasión ha querido iluminar el escenario social donde ha de
encarnarse el anuncio del Evangelio en la actualidad: el fenómeno migratorio y
de la globalización.
La geografía étnica de nuestras
ciudades, naciones y continentes se están transformando a grandes velocidades
debido, entre otras causas, por la realidad compleja de la globalización que
nos desvincula de los confines geográficos, que nos exige llevar la misión a
los cinco continentes y que requiere energías renovada para plantear
abiertamente la cuestión de Dios en todos aquellos procesos de encuentro,
mixtura y reconstrucción de tejidos sociales, que provoca este vasto y
complicado fenómeno de la movilidad humana. (Cf. Lineamenta, 6).
D. Manuel, siendo sabedor de
que cumplir la misión es alcanzar el destino, manifestó: “Para un cristiano la
muerte carece de problemas y de dramatismos, porque está superada por la
resurrección, que es dogma esencial”.
"Tu bondad y tu
misericordia me acompañan todos los días de mi vida y habitaré en la casa del
Señor por años sin término”. Celebrar cristianamente la muerte es proclamar que nos fiamos de Dios
sabiendo que no nos abandona más allá de la muerte y que creemos en la vida
eterna. Dios está comprometido con lo que ha creado, amado y modelado y no
renuncia a nosotros ni siquiera al otro lado de la muerte donde tenemos a
Cristo para interceder por nosotros ante Dios Padre.
Del 18 al 22 de enero se celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Este año tiene por lema estas palabras de San Pablo en su primera carta a los cristianos de Corinto: “Todos seremos transformados por la victoria de Nuestro Señor Jesucristo” (1Co 15,51-58).
La actualidad de las Iglesias y comunidades cristianas está profundamente marcada por la evangelización. Esto es, por el cumplimiento de todos los cristianos de aquellas palabras de Jesús que, según el evangelio de Marcos, son un verdadero mandamiento: “Id por el mundo entero y anunciad la buena nueva del Evangelio a toda la humanidad”. Mandato de la evangelización, muy urgente hoy.
Queridos diocesanos, especialmente niños: El
domingo, día 22 de enero, de 2012 celebramos la Jornada de la Infancia
Misionera. Tiene ya una larga historia en la vida de la Iglesia. Entre sus iniciadores están el obispo Forbin-Janson
y Paulina Jaricot, que quisieron incorporar a los niños a la obra misionera de la
Iglesia.
Es un verdadero motivo de alegría contemplar
cómo, en la Navidad, creyentes y no creyentes, se sienten llamados, de algún
modo, a tener gestos de comprensión, deseos de paz, comportamientos de amor y
de perdón. Debemos dar gracias a Dios por ello. Es una prueba de que el
Espíritu Santo obra en nosotros haciéndonos vibrar con los sentimientos de
Dios, amor infinito, manifestado en Jesucristo. “El amor, nos dice san Pablo, “no
busca su propio interés; no se irrita; no toma cuentas del mal; todo lo excusa,
todo lo cree, todo lo espera” (cf. 1Cor 13, 5-7).
El cardenal Lluís Martínez Sistach, arzobispo de
Barcelona, presidió el martes por la noche en la catedral la oración ecuménica
que dio inicio a la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que
contó con una numerosa representación de las diversas confesiones cristianas.
Tras más de cincuenta años de terrorismo, este año vivimos la fiesta patronal de San Sebastián sin su amenaza explícita. ¡¡Alegres y esperanzados ‘sí’; pero ‘no’ desmemoriados ni insolidarios!!…